Provoste: La Democracia Sí Funciona. NEXT!

Los habitantes de Chile tuvimos en nuestras narices un acontecimiento histórico en lo que respecta al tema político: Por primera vez se destituye a un ministro de estado activo por parte del Congreso. Dos poderes del Estado frente a frente demostrando quién tiene más poder.
Yasna Provoste, actual ex-Ministra de Educación, fue dada de baja el miércoles pasado por la Cámara Alta pero el camino ya venía pavimentado desde unas semanas atrás. No le echemos la culpa al Senado, ellos sólo pusieron la tierra sobre el ataúd. Todo partió en la comisión que formalizó la denuncia en contra de la ministra, luego esa acusación fue aceptada por la Cámara Baja y, finalmente, llegó el capítulo del Senado.
Pero vayamos por parte (como dijera Jack):
La Constitución vigente faculta al poder legislativo para enjuiciar y destituir a ministros de estado por una simple mayoría parlamentaria. Lo sucedido en ambas cámaras está regulado por la ley y correspondía que manifestara su parecer con respecto al accionar de la ministra y de las fallas detectadas en su cartera. La democracia ( o seudo-democracia) sí funciona. En otras palabras, las instituciones funcionan en Chile y nadie está por sobre la Constitución.
Hasta aquí es todo bonito y parejito pero en política hay que ver bajo el agua...por si acaso viene un tiburón.
Más allá que si la ministra está bien o mal destituida, es necesario analizar el cuadro que se produjo post-votación.
Siendo mayoría, la Concertación (conglomerado de partidos oficialistas) se ha visto mermada de su posicionamiento en ambas cámaras debido, principalmente, a parlamentarios denominados "díscolos" que, en otras palabras, son personajes que se vieron beneficiados por su partido político para llegar a la cumbre y una vez ahí se desligan de sus principios y actúan en forma independientemente. Estos personajes díscolos fueron el punto central en la destitución y ellos deben una respuesta a sus electores (mal que mal aparecían apoyando un gobierno, con un logo, en la papeleta de sufragio).
Podemos definir a estos díscolos en dos categorías: los díscolos como tal y los maricones. (ups!)
El primer acto se realizó con los diputados...
Los Maricones en la Cámara Baja serían:
Esteban Valenzuela (ex PPD), Pedro Araya (Ex-DC) y Gabriel Ascencio (DC), quienes con su retirada de la Cámara de Diputados, previo a la votación, no quisieron favorecer con su abstención a la ministra. Prefirieron salir de la sala en vez de votar en contra si así lo querían. ((Recordar que Ascencio está atravesado con la presidenta Bachelet desde que se bajó el proyecto del puente para Chiloé. Tonto, porque Chiloé recibió mucho más con otros beneficios estructurales)). Otros que votaron en forma divertida fueron Alinco (PPD) y Lorenzini (DC) pero fueron más hombrecitos y se abstuvieron con su voto.
Los Díscolos serían:
Eduardo Díaz, Alejandra Sepúlveda, Jaime Mulet y Carlos Olivares (ex DC). Recordar que todos estos personajes tienen a un sólo dios llamado Zaldívar, pero esa es historia que ya vendrá.
La argumentación de estos tipos fue que "votaron por la gente" pero hay que señalarles a estos ignorantes que la gente estaba en contra de la destitución de la ministra. Por último que dijeran que "votamos por nosotros" y así demostrar que no son cagones.
A pesar de tener mayoría absoluta el oficialismo no fue capaz de capitalizarlo y perdió la cuenta por 59-55.
Una vez consumada la votación de los diputados en contra de la ministra, se debía pronunciar el Senado. Y eso sucedió el miércoles pasado.
El panorama, en término políticos, era muy distinto a la otra cámara porque aquí existe una cuasi-igualdad de representados, sólo los independientes hacen la diferencia.
El tema de fondo era votar por 5 acusaciones en contra de la ministra Provoste. Si una de esas acusaciones era aprobada, instantáneamente ella era destituida de su cargo. 17 votos a favor y 17 votos en contra hacían que los 4 votos de los independientes fueran fundamentales. De estos 4, 3 eran ex-concertacionistas y 1 ex-RN.
Sólo me abstendré de analizar a los ex-concertacionistas.

Los senadores Fernando Flores, Carlos Bianchi y Adolfo Zaldívar, los actuales independientes, eran los votos fundamentales y todos "pensaron" igual que la derecha opositora.
Sinceramente el voto que me decepcionó fue el del Senador Flores porque a él lo encontraba súper analítico para sus cosas y asertivo. Lamentablemente razonó pero en forma errada.
Como amante de la política debo confesar que escuché todos los discursos a través de Radio Agricultura y el fundamento de Flores para su voto negativo era que la defensa de la ministra, realizada por el ex-ministro Bates, desestimó la responsabilidad que le recaía en las faltas que se inculpaba. Súper pausible su posición, el problema sucede cuando se razona la decisión del voto.
Lo que se votaba no era un simple voto más o voto menos. No. Era una definición que sería histórico y decisivo para la República de Chile.
Hasta hace un tiempo nos enseñaban que los ministros eran cargo de confianza del presidente de turno y él (o ella) los designaba y destituía a su entero parecer. Hoy en día salió a la luz pública que el parlamento también tiene algo que decir al respecto. En otras palabras: Chile tiene un sistema parlamentarista oculto tras un sistema presidencialista.
La "nueva mayoría" (denominación que recibe la oposición+independientes en el Congreso) tiene el toro por las astas y de ahora en adelante podrán deshacer todo lo que Bachelet arme. O sea, a gusto de ellos queda quién se queda y quién se va de los ministerios. No es un tema menor porque bajo este nuevo juego se puede llegar a desestibilizar la gobernabilidad y recaer a viejos tiempos que Chile suponía superados.
Yo soy partidario de que el Congreso se pronuncie pero sólo en casos extremos, vale decir, cuando haya corrupción, malversación, o similares. En este caso no hubo tal. Tanto así que la Contraloría aún está en investigación por las irregularidades encontradas en la entrega de subvenciones estatales a colegios.
Yo también entiendo que no es un tema menor y que se debe aclarar y castigar a los culpables. Caiga quien caiga. Si era la ministra la culpable, pues le corresponde la destitución...pero no antes! Mucho menos si, como cargo de confianza, la presidenta la confirma.
Cuando se habla que se hizo injusticia, a lo que se refieren es a esto. Una persona que no tiene responsabilidad directa paga por toda la burocracia y corrupción por debajo. A entender que las irregularidades están en investigación y se sabe que hay municipios, ligados a la oposición, involucrados. Pero eso no es todo. Se puede llegar al absurdo que la Contraloría de la República no encuentre que hubo irregularidades o puede dejar sin cargos a miembros del ministerio, pero lo hecho hecho está y los parlamentarios tendrán que dar las explicaciones del caso.
La aprobación de la acusación constitucional obliga al Estado de Chile realizar 3 acciones:
1.- Destituir al ministro acusado,
2.- Prohibir que ocupe un cargo público, o participar de votaciones populares, en 5 años y,
3.- Someterla a proceso en tribunales.
El primer y segundo punto es trivial, pero el tercer punto es donde el show planteado por la derecha y los "díscolos" sale a relucir porque llegarán con la destitución a Tribunales y éstos le preguntarán "¿De qué se le acusa?" y no tendrán respuesta porque hasta el día de hoy, y todo el mundo lo ha dicho, la ministra no tiene cargos imputables que ameriten un juicio. No pueden llegar los acusadores ante los Tribunales diciendo "es que nosotros creemos que...".
Eso es lo absurdo post-votación. Pero existe otro absurdo en plena votación.
La acusación presentada por el sector opositor consistía en 5 puntos "muy fundamentados" por ellos mismos. A continuación los resultados de las votaciones:
| |
|
A Favor |
En Contra |
Abstención |
| No corrigió irregularidades |
20 |
18 |
- |
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| No sancionó infracciones |
19 |
19 |
- |
|
| No destituyó al Seremi |
4 |
34 |
- |
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| Ignoró auditorías |
14 |
24 |
- |
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| Entregó datos falsos |
3 |
34 |
1 |
|
O sea, NI LA MISMA DERECHA APOYÓ SUS PROPIAS DENUNCIAS.
¿No es grave que la ministra haya entregados datos falsos? ¿No era su función considerar las auditorías? ¿No debía destituir al Seremi?
Señoras y señores, Hemos sido espectadores, de primera fila, del modo de operar de la derecha chilena. Privilegian su ambición de poder por sobre el bienestar de las instituciones, ni siquiera hablo de la estabilidad del gobierno de turno.
Lo que lamento de la decisión del Señor Flores es que se haya prestado para este circo. Él podrá decir que la defensa de la ministra falló en la autocrítica pero ¿No pudo haber conversado con ella en forma privada y aclararlo?
Se abre una incertidumbre con lo sucedido en el parlamento.
Hasta ahora ni yo entiendo de qué se le acusó a la ministra. Se supone que hubo irregularidades en la entrega de dinero pero ¿Quién entregó el dinero? o ¿Qué burocracia hubo para entregar ese dinero?
Lo que se sabe es que el Ministerio de Educación entrega las subvenciones a los municipios y éstos están encargados de repartirlos a los colegios beneficiados. ¿Es culpa de la Ministra que haya alcaldes corruptos y mentirosos?
Léanme muy bien, el día de mañana se puede llegar a descubrir que un alcalde de la derecha mal entregó dinero, y ¿qué se dirá en su partido? "Que es asunto de tribunales y mientras éstos no dicten un fallo final todos son inocentes", o que "no nos pronunciamos de presuntos hasta que la justicia opere. Dejemos que la justicia hable para pronunciarnos y tomar las medidas".
Así lo han hecho siempre!!. Hoy la tienen con el caso de corrupción de la alcaldesa de Huechuraba (UDI), y la tuvieron durante el caso de corrupción del alcalde de Las Condes (UDI) o ¿acaso pidieron la destitución de su partido al alcalde de Arica, Carlos Valcarce (Renovación Nacional), sometido a proceso por estafa? ¿Y qué pasó con el amigo de Sebastián Piñera, el ex alcalde de Iquique, Jorge Soria?
Fuimos testigos de un simple y grandioso circo político.
Ahora la derecha, claro, aprovechando su mayoría circunstancial, comenzará a amenazar y denunciar a todos los ministros de turno. No cabe dudas que la Ministra de Salud, con el caso del Hospital de Curepto, tendrá la prioridad. Posteriormente podemos pensar en que el Ministro de Minería caerá porque Chuquicamata dejó de ser la mina más grande del mundo, o el Ministro de Agricultura porque San Isidro no hace llover, o el Ministro del Trabajo porque comienza a auditar la asistencia al parlamento por parte de diputados y senadores....vaya a saber uno lo que mentes malévolas pueden llegar a hacer con el poder en sus manos.
Sólo sé que la derecha chilena se pone tonta con el poder, que la democracia en Chile sí funciona y que la ministra Provoste fue la primera del inicio del desalojo. NEXT!





Realmente me da risa el escuchar hablar tantas pavadas en contra de EEUU. o de G. Bush. No soy un fans de él pero tengo más de dos dedos de frente para tener criterio y saber lo que es mejor para la seguridad mundial.



