17-08-2006

Plebiscito: Una manera sana de lavarse las manos.

Esta semana el debate político es lo comentado por la presidenta Michelle Bachelet con respecto a definir el sistema electoral en Chile bajo un posible consenso nacional basado en un plebiscito. Textualmente dijo: "vamos a dar la lucha en el Parlamento; la tarea no es fácil, pero también juntos el gobierno y la Concertación tenemos que desarrollar un gran debate nacional, que pueda concluir en un plebiscito"

No apruebo el sistema de "plebiscito" o consulta nacional o consulta al pueblo para determinar temas que son profundos y trascendentes. Bajo la excusa de definirlo como "democracia" se cae en populismos. Es verdad que la democracia se define como "mayoría gana" pero prostituir este ejercicio no beneficia el interés nacional.

Soy partidario de elegir nuestros representantes y que ellos, en forma sabia y estudiada, tomen las mejores decisiones por el bien del país. Es lo óptimo y es lo deseado. Nuestros representantes deben "pensar" y trabajar en honor al cargo que ocupan, en caso contrario ¿por qué no gobierna el pueblo y dejamos que la presidenta, en este caso, sólo firme?

Siempre he mirado el llamado a "escuchar al pueblo" como una manera fácil de lavarse las manos por posibles consecuencias negativas de lo acordado. Por ejemplo, se llama a votación popular un proyecto y éste es aprobado por el pueblo ¿quién tiene la culpa en caso de fallar el proyecto? La culpa la tendrá el pueblo y no la presidenta ni el congreso (o quizás la tendrían por haber escuchado al pueblo). En cambio si la decisión fue adoptada por una persona (la presidenta) o un conglomerado político (el congreso) el dedo apuntaría directamente hacia ellos y su castigo sería el obvio: menos votos para las próximas elecciones.

Me acuerdo de Joaquín Lavín que todo lo llevaba a "votación del pueblo". Si había que gastar el dinero de la Municipalidad había que preguntarle al pueblo en qué se gastaba. ¿Acaso no se le elegió para que él tomara decisiones sabias y bien pensadas? ¿No es su labor tomar decisiones? ¿No es una manera fácil de decir "ustedes quisieron esto, yo no"? Quizás hay que tener los pantalones bien puestos para tomar decisiones "no populares" y en eso Lavín caía. En cambio mi tocayo Raúl Alcaíno ha sido claro y firme en sus decisiones "impopulares" por el bien de la comuna: Disminuyó el gasto de limpieza cambiando su periocidad (a pesar que tenía intereses creados), eliminó el famoso "empleo pololo", terminó con el show de "la playa" y "la nieve", entre otras decisiones sabias e impopulares.

Entiendo que el plebiscito es democrático. Entiendo que el plebiscito es justo. Pero también entiendo que la masa, el pueblo, no es la mejor opción de gobierno. En la masa abunda la ignorancia y la falta de información. La masa es manipulada fácilmente. La masa no razona.

Por estas semanas se llevará a cabo un plebiscito en la comuna de Las Condes en la que se consultará si están o no de acuerdo que se cierren algunas calles al paso vehicular para evitar la prostitución. Si a ti te lo consultaran ¿estarías en contra de que quieran "limpiar" la calle donde vives? ¿Quién querría tener en la puerta de su casa a prostitutas ofreciendo sus servicios? Claramente la respuesta es obvia pero el alcalde De la Maza no tiene los pantalones para tomar la medida personalmente y se lava las manos consultándole al pueblo...

El tema de esta semana es el sistema electoral chileno. Muchos lo encuentran injusto, y lo es. Muchos lo encuentran anti-democrático, y lo es. Pero por muy mal que se vea ha sido la base de la estabilidad política en Chile.

Hoy en Chile rige el sistema binominal en que los bloques políticos controlan el país. Claramente existen dos: La Concertación y la Alianza por Chile, Centro Izquierda y Centro Derecha respectivamente.

Gracias a este sistema no existe el "populismo". Ofrecer el cielo y la tierra sin tener bases no existe. Gracias a este sistema podemos ver a la distancia la forma de hacer política de nuestros vecinos y sentirnos orgullosos de no pertenecer a esos países "bananeros".

Que el sistema se debe perfeccionar está claro. Que debe haber mejor representación de las minorías está claro. Pero si nos basamos en lo que se entiende por "democracia" debemos entender que el sistema ideal es que la "mayoría gana". ¿Se imaginan fuese así nuestro sistema? ¿Cuántos golpes de estados surgirían en una década? ¿Pero por qué tan alarmista? Simple, el más populista llegaría a la presidencia y el parlamento se compondría de la misma forma: el que más ofrezca gana.

No al plebiscito para tomar decisiones de país. No a la democracia en pleno para gobernar un país. Debemos plantear un sistema que sostenga la gobernabilidad como ha sido hasta ahora. Debemos plantear un sistema que haga trabajar a nuestros representantes y hacerlos responsables de sus aciertos y errores, por algo han salido elegidos y por algo tienen un apoyo político detrás, una filosofía política detrás.

¿Qué sistema político apoyaría?

El ideal no existe. Pero si tuviese la oportunidad de proponer un sistema político plantearía un sistema cuasi dictatorial. Un poder absoluto a una persona o, en su defecto, un poder escalable a medida que la gente así lo desee. Sólo llamaría a plebiscito cada cierto tiempo para definir si este "dictador" sigue en el poder o es reemplazado. Si ha sido sabio y buen gobernante ¿por qué sacarlo? Claro que para optar al cargo tiene que cumplir ciertos requisitos: nivel intelectual, historia política, experiencia social, etc.

No pensemos en la maldad. Abramos la mente y pensemos positivamente. Ser dictador no es sinónimo de maldad. El poder llama al poder pero si se sabe colocar los parámetros pertinentes no se corre ningún riesgo institucional.

Pasteleros a tus pasteles. Políticos hagan su trabajo que el pueblo seguirá viviendo y trabajando para seguir viviendo. Hagan su trabajo sin lavarse las manos que por ello se les amará o se les odiará, y por ello se les premiará o se les castigará el día del juicio electoral.-

Posted by Acertijo at 02:38:23 | Permanent Link | Comments (0) |
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