Una Santa no tan santa.
Tenía dos opciones, colocar el título que puse o colocar "No Morderás la Mano de Quien Te Da de Comer".- Preferí la primera porque era más divertida nada más.

Relataré una historia que viví este fin de semana. Por lo tanto, la historia será personal y no tendría connotación pública si no fuera porque puede servir de experiencia para cualquiera que la lea, además es bueno saber las triquiñuelas que ocupan algunos establecimientos para reirse de sus propios clientes.
Tal vez esté mordiendo la mano que me da de comer pero felizmente (eso creo, no?) me manejo por el uso de la razón por sobre conveniencias personales y publico la historia en este espacio, a vista y paciencia de quien quiera seguir leyendo.
Después del salto me explayo en la historia del por qué la Isabel no es tan Santa.-
Tal vez esté mordiendo la mano que me da de comer pero felizmente (eso creo, no?) me manejo por el uso de la razón por sobre conveniencias personales y publico la historia en este espacio, a vista y paciencia de quien quiera seguir leyendo.
Después del salto me explayo en la historia del por qué la Isabel no es tan Santa.-
El fin de semana recien pasado -más precisamente el domingo en la tarde- fui al supermercado Santa Isabel que queda cerca de mi casa junto a Mojojojita. La idea era ir a comprar cosas para la once (En Chile tenemos la costumbre de tomar té en la tarde...a eso se le llama once). Llegamos al supermercado faltando minutos para las 4 y en la entrada nos encontramos -o mejor dicho, Mojojojita se encontró- con una promoción: Juego de toallas en 1.990 pesos.
La calidad de las toallas se veía súper buena pero encontramos un detalle: La toalla que estaba suelta no se veía del mismo color blanco que las que estaban en el envoltorio. Mi primera impresión fue que se debía al efecto del plástico protector pero luego noté que efectivamente no se trataba de la misma toalla así es que decidí "buscar" la igualita a la que estaba "tentando" al consumidor encima del mostrador. Abrí como 10 bolsas y ninguna de ellas encontré la misma calidad que ofrecía la muestra.
En la siguiente foto podrán ver el desorden que dejé en mi búsqueda. Antes de nuestra llegada estaban todas empaquetadas salvo la "toalla anzuelo".
Es raro pero 5 minutos haciendo desorden y ninguna cámara me captó y ningún guardia se acercó.
La calidad de las toallas se veía súper buena pero encontramos un detalle: La toalla que estaba suelta no se veía del mismo color blanco que las que estaban en el envoltorio. Mi primera impresión fue que se debía al efecto del plástico protector pero luego noté que efectivamente no se trataba de la misma toalla así es que decidí "buscar" la igualita a la que estaba "tentando" al consumidor encima del mostrador. Abrí como 10 bolsas y ninguna de ellas encontré la misma calidad que ofrecía la muestra.
En la siguiente foto podrán ver el desorden que dejé en mi búsqueda. Antes de nuestra llegada estaban todas empaquetadas salvo la "toalla anzuelo".
Es raro pero 5 minutos haciendo desorden y ninguna cámara me captó y ningún guardia se acercó.

Yo al ver el pequeño engaño me molesté por eso busqué y busqué...¡¡y pobrecito si alguien se hubiese acercado a increparme!!
Pero bueno, de engañador a engañador y medio: agarramos la toalla anzuelo y la metimos dentro de una bolsa y ldentro del carro.
Después de minutos recorriendo el supermercado llegamos a la caja para cancelar. Todo bien, la toalla pasó sin problemas (y créanme que esperaba el inconveniente para pelear un poquito). Pagamos las 17 lukas que salió todo (y eso que salí convencido con la frase "vamos sólo a comprar pan"...típico de las frases con que caemos los hombres) y recibimos la boleta...fue en este momento cuando comenzó el segundo show: Mojojojita vio una publicidad de Kino al lado de la caja que decía: "Elige tus números y págalo en la caja". Mojojojita eligió su cartón de los que estaban disponibles y se lo pasó a la cajera para que se lo cobrara y ésta le dijo: "No puedo vendérselo porque tiene que comprar algo". ¡¡Juas!!.-
¿Han sentido un ají en esa parte delicada que todos tenemos? Bueno, Mojojojita la sintió al momento que la cajera lanzó esas palabras mágicas y pidió hablar con la jefa. A los minutos llega Carmen Figueroa, jefa de piso, anunciando lo mismo, que no se podía comprar el Kino sin comprar mercadería. Obviamente que los argumentos que recibía en contra era que acabábamos de comprar 17 lukas en mercadería y que en ningún lado de la publicidad dice las condiciones de compra. La Jefa sólo atinaba a decir "la entiendo pero no puedo hacer nada porque el sistema es así. El sistema acepta la compra de un Kino conjuntamente con la compra de mercadería". Mojojojita, con la cara roja de furia, le pide que le dé una solución porque no puede ser que no sea posible. La Señora Jefa le insiste que no puede hacer nada y que comprendía su molestia pero que no iba a discutir con ella porque no tiene por qué amargarse por una cliente que está enojada quién sabe por qué... ((de verdad que dijo eso!!)).-
En tanto se discutía, Mojojojita encontró la solución: A los clientes que estaba atendiendo la cajera les pidió que le aceptaran agregar la compra del Kino. Amablemente aceptaron y Mojojojita obtuvo lo que la Jefa decía que no podía hacer.-
Por si acaso: Mojojojita es la misma que lo consigue todo y a la cual considero mi Héroe personal.-
Pero la queja a los superiores no iba a esperar. Mojojojita pidió hablar con el Gerente del Local. La Jefa, Carmen Figueroa, se supone que da el aviso para que se acercara y después de 30 minutos -no sin antes haber conversado con la Jefa por teléfono- aparece el esperado caballero. No se presenta pero ya habíamos escuchado -por altoparlantes- que su nombre era Marcelo, don Marcelo.- Conversamos y contamos lo sucedido...obviamente que Mojojojita habló de la mala atención que había recibido por parte de la Jefa de piso y él se comprometió a conversar con ella para que no se repitiera la misma situación y que iban a ver lo del sistema.
Pues bien, todo arreglado y felices nos fuimos a casa con la justicia a nuestro favor.-
Pero hoy en la mañana terminó el chiste. Resulta ser que llegando a mi oficina valido el apellido del gerente del local y me encuentro con la sorpresa que el Gerente nunca se llamó "Marcelo" sino que Francisco, Francisco Legrand, era el verdadero Gerente de Local. Ese tal Marcelo tenía apellido Martinez y era sólo un Jefe de Perecibles.-
Obviamente que llamé inmediatamente a Mojojojita para darle la información conjuntamente con el teléfono directo del verdadero gerente. Le dije que tenía que llamar a Santa Isabel y darle a conocer lo que había acontecido y el show que nos pintaron.
Quiero ser sincero: Soy prejuicioso y gracias a esto puse en duda el cargo real de ese tal Marcelo. No daba la pinta de ser gerente de un local, fue por eso que llegando a mi oficina verifiqué inmediatamente los nombres de los funcionarios de ese local.
Si Marcelo y Carmen pensaban que la habían hecho de oro y dieron un par de Aspirinas a una pareja de clientes se equivocaron y el Gerente anunció que iba a conversar con ellos seriamente porque no corresponde lo que hicieron. 5 veces pidió disculpas y se comprometió a hacer algo con respecto a lo del Kino (que era el fondo de todo el problema).
Mojojojita le advierte que volverá a ir al supermercado sólo a comprar el Kino y espera no tener problemas para realizarlo...ella es única!
Igual me gustan las cosas justas y no es que esté mordiendo la mano que me da de comer pero encuentro injusto y una burla lo que quisieron hacer con nosotros. Afortunadamente -y lamentablemente para los dos Jefes- yo trabajo en Cencosud y tengo la información de todos los empleados de la empresa y pude comprobar lo que los jefes nos contaron. Mucha otra gente no tiene esta ventaja pero con esto espero haberles enseñado que al pueblo no se le miente.
Santa Isabel me encanta porque está siempre expedita pero lamentablemente no me conocía y por eso me quiso hacer pillo.
Santa Isabel no fue muy santa en su actuar pero con un tirón de orejas espero que no se descarrile.
Y lo de las toallas quedará pendiente porque pienso volver a ir y ver que no haya otra "toalla anzuelo". Si la hay prometo que el escándalo volverá a suceder y actualizaré esta entrada para informar. El que lea esto al menos que tenga los ojos bien abiertos porque la publicidad vende y hay que estar vivo.
Pero bueno, de engañador a engañador y medio: agarramos la toalla anzuelo y la metimos dentro de una bolsa y ldentro del carro.
Después de minutos recorriendo el supermercado llegamos a la caja para cancelar. Todo bien, la toalla pasó sin problemas (y créanme que esperaba el inconveniente para pelear un poquito). Pagamos las 17 lukas que salió todo (y eso que salí convencido con la frase "vamos sólo a comprar pan"...típico de las frases con que caemos los hombres) y recibimos la boleta...fue en este momento cuando comenzó el segundo show: Mojojojita vio una publicidad de Kino al lado de la caja que decía: "Elige tus números y págalo en la caja". Mojojojita eligió su cartón de los que estaban disponibles y se lo pasó a la cajera para que se lo cobrara y ésta le dijo: "No puedo vendérselo porque tiene que comprar algo". ¡¡Juas!!.-
¿Han sentido un ají en esa parte delicada que todos tenemos? Bueno, Mojojojita la sintió al momento que la cajera lanzó esas palabras mágicas y pidió hablar con la jefa. A los minutos llega Carmen Figueroa, jefa de piso, anunciando lo mismo, que no se podía comprar el Kino sin comprar mercadería. Obviamente que los argumentos que recibía en contra era que acabábamos de comprar 17 lukas en mercadería y que en ningún lado de la publicidad dice las condiciones de compra. La Jefa sólo atinaba a decir "la entiendo pero no puedo hacer nada porque el sistema es así. El sistema acepta la compra de un Kino conjuntamente con la compra de mercadería". Mojojojita, con la cara roja de furia, le pide que le dé una solución porque no puede ser que no sea posible. La Señora Jefa le insiste que no puede hacer nada y que comprendía su molestia pero que no iba a discutir con ella porque no tiene por qué amargarse por una cliente que está enojada quién sabe por qué... ((de verdad que dijo eso!!)).-
En tanto se discutía, Mojojojita encontró la solución: A los clientes que estaba atendiendo la cajera les pidió que le aceptaran agregar la compra del Kino. Amablemente aceptaron y Mojojojita obtuvo lo que la Jefa decía que no podía hacer.-
Por si acaso: Mojojojita es la misma que lo consigue todo y a la cual considero mi Héroe personal.-
Pero la queja a los superiores no iba a esperar. Mojojojita pidió hablar con el Gerente del Local. La Jefa, Carmen Figueroa, se supone que da el aviso para que se acercara y después de 30 minutos -no sin antes haber conversado con la Jefa por teléfono- aparece el esperado caballero. No se presenta pero ya habíamos escuchado -por altoparlantes- que su nombre era Marcelo, don Marcelo.- Conversamos y contamos lo sucedido...obviamente que Mojojojita habló de la mala atención que había recibido por parte de la Jefa de piso y él se comprometió a conversar con ella para que no se repitiera la misma situación y que iban a ver lo del sistema.
Pues bien, todo arreglado y felices nos fuimos a casa con la justicia a nuestro favor.-
Pero hoy en la mañana terminó el chiste. Resulta ser que llegando a mi oficina valido el apellido del gerente del local y me encuentro con la sorpresa que el Gerente nunca se llamó "Marcelo" sino que Francisco, Francisco Legrand, era el verdadero Gerente de Local. Ese tal Marcelo tenía apellido Martinez y era sólo un Jefe de Perecibles.-
Obviamente que llamé inmediatamente a Mojojojita para darle la información conjuntamente con el teléfono directo del verdadero gerente. Le dije que tenía que llamar a Santa Isabel y darle a conocer lo que había acontecido y el show que nos pintaron.
Quiero ser sincero: Soy prejuicioso y gracias a esto puse en duda el cargo real de ese tal Marcelo. No daba la pinta de ser gerente de un local, fue por eso que llegando a mi oficina verifiqué inmediatamente los nombres de los funcionarios de ese local.
Si Marcelo y Carmen pensaban que la habían hecho de oro y dieron un par de Aspirinas a una pareja de clientes se equivocaron y el Gerente anunció que iba a conversar con ellos seriamente porque no corresponde lo que hicieron. 5 veces pidió disculpas y se comprometió a hacer algo con respecto a lo del Kino (que era el fondo de todo el problema).
Mojojojita le advierte que volverá a ir al supermercado sólo a comprar el Kino y espera no tener problemas para realizarlo...ella es única!
Igual me gustan las cosas justas y no es que esté mordiendo la mano que me da de comer pero encuentro injusto y una burla lo que quisieron hacer con nosotros. Afortunadamente -y lamentablemente para los dos Jefes- yo trabajo en Cencosud y tengo la información de todos los empleados de la empresa y pude comprobar lo que los jefes nos contaron. Mucha otra gente no tiene esta ventaja pero con esto espero haberles enseñado que al pueblo no se le miente.
Santa Isabel me encanta porque está siempre expedita pero lamentablemente no me conocía y por eso me quiso hacer pillo.
Santa Isabel no fue muy santa en su actuar pero con un tirón de orejas espero que no se descarrile.
Y lo de las toallas quedará pendiente porque pienso volver a ir y ver que no haya otra "toalla anzuelo". Si la hay prometo que el escándalo volverá a suceder y actualizaré esta entrada para informar. El que lea esto al menos que tenga los ojos bien abiertos porque la publicidad vende y hay que estar vivo.

