Sunday, September 27, 2009

El Quinto Elemento

 Si alguien esperaba algo más del primer debate presidencial televisado es mejor que se arme de paciencia en lo que resta del año porque las futuras confrontaciones no serán más de lo que pasó el miércoles en la noche, y todo porque a alguien se le ocurrió pensar que al pueblo no le gustaban las chimuchinas ni las descalificaciones. Supondré que las teleseries en Chile no son rentables y que son un fracaso. Supondré que los programas de dramas como Caso Cerrado o similares no son exitosos, y para qué hablar de programas faranduleros como SQP o triviales como Yingo. Lamentablemente mis suposiciones no condicen con los hechos por lo que automáticamente quedan anuladas por el método del absurdo.

 Lo del miércoles fue una suerte de seudo-debate en donde algunos candidatos se dedicaron a repetir frases clichés para la galería y otros se dedicaron a molestar al resto como si estuviesen en una fila en el colegio. Poco aporte de ideas porque, según muchos, el formato no los acomodaba. Pero de las pocas ideas que algunos dieron sin dudas que algún provecho se puede sacar. A ojos comunes se puede decir que todos los candidatos hicieron ofertones populistas, léase: más y mejor salud, más y mejor educación, más y mejor vivienda, etc. Ante esta avalancha de ofertas, sólo Marco Enríquez-Ominami puso la nota pensante y pidió que más que promesas lo importante era ver de dónde se iban a obtener los recursos. ¿Entenderá el pueblo de temas económicos dichos en forma resumida? El tema económico es primordial para el desarrollo y cumplimiento de las promesas. Sé que Piñera, Frei y Enríquez-Ominami lo saben, pero ¿Arrate lo sabrá?

 

Los Cuatro Fantásticos

 Para los que no vieron el debate, porque detestan saber ¿Dónde está Elisa? (como yo) o porque al otro día tenían que madrugar, en este enlace se puede ver el video completo: REVIVE EL PRIMER DEBATE. Fueron 82 minutos en que los candidatos ofrecieron lo mejor de sí. Un dato como anecdótico: En la segunda parte del debate (desde el minuto 28), en que se supone los candidatos marcarían distancia con respecto a lo que el otro candidato diría, por más que el moderador, Alejandro Guillier, insistiera en el formato, ninguno fue capaz de enfrentar un debate de ideas sino que al contrario, todos en su turno sólo se dedicaron a enumerar lo que vendría a ser su programa de gobierno con respecto al tema tratado. Súper egocéntricos los señores.

Sebastián Piñera.

 Con su tic nervioso hipercontrolado, fue el más atacado y el que más limpio quería jugar. Piñera se mostró como el típico político que quiere pasar por bueno haciendo creer a la gente que es bueno porque hace cosas buenas para la foto. ¿Se entendió? - Su posición pacífica le jugó en contra porque cuando quiso atacar ya había pasado la vieja.
 Sus ideas de gobierno son normales y similares a los gobiernos de la Concertación. Tal vez la gran duda que tiene la gente de él es creer si tiene o no el coraje suficiente (o las ganas) de no seguir dándole beneficios a sus amigos empresarios, su Talón de Aquiles. Debe ser complicado para él bailar con la fea porque en poco tiempo no puede hacer entender al pueblo que el empresariado, su mundo, no es el enemigo, sino que al contrario, es el mejor aliado para que Chile siga surgiendo.
 Los puntos en contra fueron principalmente dos: nerviosismo al querer decirlo todo y quedarse sin tiempo en reiteradas ocasiones, y no tener respuesta preparada frente al posible contraataque de Frei (que al final sucedió) con respecto al reciente informe de Transparencia Internacional.
Moraleja: A boca cerrada no entran informes.

Eduardo Frei.

 Gran defensor de lo suyo y de lo que pudo haber hecho bien Michelle Bachelet. Inteligentemente no se preocupó de ver las deficiencias del sistema sino que de reforzar sus fortalezas y reafirmar su compromiso continuista. Si bien no todos aman lo que se ha hecho, mantener una masa cautiva era su objetivo y creo que lo logró. Con esto quiero decir que si bien no ganó nuevos adherentes tampoco los perdió.
 La gran gracia de Frei durante todo el debate fue mentalizarse en los ataques a/de Piñera. El tema de la corrupción podría haber sido su punto más débil, ya que se le recordaría su indulto a un narcotraficante, pero la pelota que recibió rebotó aún más fuerte y el golpe que entregó a Piñera con el informe de Transparencia Internacional hasta el día de hoy le favorece.
 El gran mérito de Eduardo Frei fue haber tenido un gobierno relativamente exitoso, en donde cada error tiene una explicación que lo aleja de la responsabilidad. Será por esto que sus contrincantes son poco críticos de su mandato. La experiencia fue su mejor aliado.
Moraleja: Más sabe el diablo por viejo que por cargos políticos.

Marco Enríquez-Ominami

MEO parecía ser el niño rebelde que estaba sólo para molestar. Insistentemente instaba a los candidatos a mostrar información que él les solicitaba. Era como un real niño. Yo, hasta el día de hoy, no le veo relevancia que los candidatos manifiesten de dónde sale el dinero de sus pre-campañas mientras sea dinero bien habido. (Por ley las campañas comenzaron el 13 de Septiembre de 2009 y desde esa fecha los candidatos están obligados a transparentar sus gastos). Si él quiere transparentar todo, incluso desde antes que la ley lo obligue, perfecto, ganará -según él- votos. ¿Qué sentido tendrá en ser majadero? ¿Alguien duda que Piñera recibe apoyo de grandes empresarios? Y si así fuera, ¿Qué pasa con eso? ¿Sería malo? - Si el tema es prejuicio, digamos que ¿Marco, por el simple hecho de ser apoyado por el creador de SQP (Rodrigo Danús), dará prioridad en su gobierno a la farándula?… ¿Qué sentido tendrá para Marco saber quién apoya a quién? ¿Se podrá sacar alguna conclusión? - Yo apoyo la transparencia pero respetando la ley. Si Marco, como diputado, no presentó documento alguno para modificar la ley, ¿Por qué quiere que todos bailen a su ritmo?
Moraleja: Dime con quién andas y te pediré que lo cuentes.

Jorge Arrate

 Fue el viejito simpático. Su discurso es el típico discurso del curita que reparte amor, justicia e igualdad para todos en las misas de domingo. Es el típico discurso que convence a cualquier persona que desconozca de lo cruel de la vida. Y cuando digo ‘cruel’ me refiero a que en la vida nada es fácil o gratis. Prometer tantas cosas obliga a explicar de dónde saldrán esos recursos, y es en este punto donde los señores ‘Arrate’ todavía les falta. No es por desmerecerlo pero los señores ‘Arrate’ en el mundo sólo traen miseria a las sociedades que controlan porque de economía…poco y nada.
Además que este caballero se da el lujo de sacar a Holanda como ejemplo en delincuencia…¿Sabrá que Holanda no es comunista y existe desigualdad social? ¿Sabrá que desde Holanda se trae la reforma laboral que su partido no quiere apoyar?
 Su discurso es bonito y convence al populacho. Si nada tenía que perder, se la jugó bien. Ante la bajada de Alejandro Navarro, Arrate es una buena alternativa para los desamparados y angustiados de este sistema en que para tener y triunfar hay que trabajar.
Moraleja: En el país de los ignorantes, el comunista es el rey.

 El quinto elemento

 Si bien el debate de ideas no fue muy cuantioso, hubo destellos de luces en algunos discursos principalmente por parte de MEO quien aún merece dudas con respecto a lo que ofrece al país. Hubo 2 grandes puntos que ameritan atención para debatir con él: La delincuencia y la educación. De Piñera o Frei no hubo grandes aportes de idea porque ofrecen más de lo mismo. Y de Arrate…

 Insistiré que al debate presidencial le faltó sangre. Hace unas entradas atrás manifesté mis Ideas de Debate en que es necesario ver cómo los candidatos defienden sus convicciones políticas y filosóficas. ¿No fue la mejor parte del debate cuando Frei ataca a Piñera por el informe de Transparencia Inernacional? Pues sí, fue la mejor parte. Asimismo faltó ese candidato que dijera: ‘estoy de acuerdo con ustedes’ o ‘apoyo el programa que ustedes ofrecen’ o, un poco más inteligente, comenzara a buscar incoherencias en los dichos y en los hechos de cada candidato. Por ejemplo, enfrentar a Arrate y preguntarle: qué hizo durante su período en el ministerio de educación para la Concertación que hoy tanto critica. Enfrentar a Marco y preguntarle: si encuentra asquerosa la bandera chilena, qué pretende hacer como presidente de Chile. Enfrentar a Piñera y preguntarle: cómo pretende culpar a los delincuentes de cuello y cobarta que manejan su empresa (como FASA) o que salen libre de culpa pagando una simple multa. O enfrentar a Frei y preguntarle: por qué en su gobierno no se hizo algo por los sobresueldos hasta que salió a la luz pública. Claramente faltó ese candidato que fuera punzante y ofensivo frente a todos. Faltó ese candidato sin techo de vidrio, o si lo tuviera que supiera defenderse. Faltó ese candidato que no respetara lo que se dice que el pueblo no quiere en esta campaña: descalificaciones.

Faltó el quinto candidato que aceptara todas las propuestas beneficiosas para Chile ((¡¡si hay que tener dos dedos de frente para darse cuenta que todos quieren lo mejor para Chile!!)) ¿Quién no va a querer mejorar la salud, disminuir la delincuencia o mejorar la educación? Faltó el candidato que increpara en las formas y no en el fondo. Faltó, en definitiva, el quinto elemento.

Este fue el primer debate televisado y he de esperar que hayan quedado con la sangre en el ojo para que a la próxima los delincuentes se vean como un pan de dios frente a estos cuatro fantásticos…

 

Posted by Acertijo at 15:00:52
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