Uno no está donde el cuerpo…
Puedo escribir los versos más tristes ahora. Puedo pero no quiero. No quiero estar triste.
Es raro porque no ha sido un buen fin de semana el que acaba de terminar. Aún así no estoy triste pero sí que estoy tranquilo.
Hace dos años que se me viene repitiendo un acontecimiento que trae sorpresas no esperadas ni deseadas. Cada invierno, de los dos últimos, me ha dado un golpe duro a mis sentimientos. Hace dos años que partió una amiga con la cual compartía labores de trabajo. Todo fue de un día para otro sin previo aviso. Hace casi un año que también vi partir a mi abuela materna ((la única con la cual tuve una relación familiar)), fue un duro golpe que aún no se supera en la familia ni en forma personal…
Este fin de semana me tenía preparado otra sorpresa no deseada. Se me ha ido una gran persona y amiga.
Es raro lo que me ha acontecido porque siempre cuando un ser querido se va uno se pone sensible y las lágrimas no cesan de brotar pero esta vez esto no me sucedió. Es raro pero lo entiendo. Lo entiendo porque sé que era lo que ella deseaba.-
Confieso que ayer, después de sus funerales, escribí en el blog un mensaje a ella, por motivos de error en la página ese mensaje nunca se publicó y fue durante ese escrito que se me cayó una lágrima… Hoy ya estoy más tranquilo y puedo pensar en ella sin siquiera esforzarme en evitar que una lágrima se muestre.-
Será soberbia, o como quiera que se lea, lo que escribiré pero es la verdad de cómo siento lo que voy a escribir.
Ella, quizás, ha sido la única persona que ha sabido entender mi forma de ser y sentía mucho respeto por mi forma de pensar y ver las cosas. Me acuerdo que en cada reunión familiar ella sólo escuchaba y en ocasiones pronunciaba palabras. Para los que me conocen saben que soy callado y en ocasiones ella hacía callar a todos para decir: “a ver, yo quiero escuchar a Raúl…”. Ella, durante todos los años de convivencia, nunca reprochó algún comentario mío, siempre aprobó mis razonamientos ante el tema tratado. Ella respetaba y admiraba mi forma de razonar y eso siempre me agradó porque no es fácil encontrarse con personas que siempre compartan contigo tu forma de pensar. Era agradable juntarse en reuniones familiares porque ya tenía una persona que defendería mi posición.- Siempre la entendí como ella a mi. Por eso quizás estoy tranquilo porque sé que ella deseaba no seguir sufriendo más en este mundo… pero se le extraña igual.-
Ya no tendré mi defensora en las reuniones familiares. Ya no tendré a esa única persona que entendía mi forma de pensar y ver las cosas. Ni siquiera creo que habrá otra persona como ella porque no soy fácil de entender…sólo quedan personas que critican y rechazan mis posturas. Esto nunca lo había comentado antes pero debo dejarlo estipulado por escrito para que se vea lo que siento en estos momentos.-
Frase que nunca se me olvidará será: “Justamente. Tú lo has dicho”.- Una y otra vez que algo yo decía ella remataba con esa frase…
Sólo queda un procedimiento dentro de sus últimos deseos y es llevarla al mar y arrojar sus restos en él. Esta semana, o más tardar la próxima semana, su último deseo será cumplido y descansará en paz por siempre.- Ahí estaremos para despedirla y agradecerle por ser como fue.-
En estos momentos me embarga la tristeza y me comienzo a bajonear… no quiero estar triste porque sé que ella fue feliz.-
El año pasado, y por motivos de la despedida de mi abuela, se hizo una carta y ésta tenía un trozo de una canción de Ricardo Arjona que refleja lo que realmente uno siente cuando un ser querido nos deja por siempre…
“Uno no está donde el cuerpo si no donde más se le extraña, y aquí se te extraña tanto… Tú sigues aquí, sin ti, conmigo”
No sé si exista más vida después de ésta ni tampoco si ella tiene conocimiento de las huellas que dejó… pero si me estuviese viendo estoy seguro que ella estaría muy contenta de haber marcado en mi existencia algo muy importante y que yo a ella siempre la recordaré por lo especial que fue.-
Para Patita de Raúl Castillo.-
Q.E.P.D. 21 de Julio de 2006


