No estaba muerto, andaba en tour
Resulta que comenzó una de las mejores temporadas del año. Ha comenzado otoño con frío y lluvia. Son mis días ideales, no por nada Coyhaique es mi paraíso perdido.
Por otro lado el Transantiago sigue siendo noticia y portada de los medios de comunicación nacional. Ha superado lo que parecía imposible: destronar, en atención mediática, el ataque a las Torres Gemelas. Que yo me acuerde CNN estuvo un mes sólo con el atentado. Transantiago lleva un mes y medio en primera plana y promete seguir en las mismas por un tiempo más.
La gente comienza las quejas porque los paraderos de buses no están implementados y se mojarán...¿¿alguien reclamó antes, cuando ni siquiera estaban pavimentadas las veredas, del barro, frío y humedad que sufrían esperando la micro?? Bueno, lo mejor de esto es que nos estamos superando y ya es normal pedir una calidad de vida mejor. La gente ya puede pagar por una mejor calidad de vida. El problema es que no hay oferta para la demanda que existe en el mercado.-
Incluso la presidenta Bachelet bajó en el apoyo popular a 45% y todo gracias al Transantiago. Lo dije y lo confirmo: Santiago es Chile. Gústele a quien le guste y disgústele a quien le disguste. Incluso las frases que ha dado para el bronce se le han ido en contra. Por ejemplo, escuché a Checho Irane, en su programa de radio, decir que a la presidenta no le dio el ancho para su cargo. Sé que el tipo, humorista, es inclinado para la derecha pero es verdad que todos estos problemas son responsabilidad de ella y de nadie más. En la universidad, en la primera clase de administración organizacional, te dan una máxima empresarial: Se delega autoridad pero no responsabilidad.-
Mal por ella y por todos los que confiaron, pero todavía tenemos patria señores!! y confío en que se hará mejor asesorar y todo estos traspiés serán un mal sueño con un lindo despertar. A todo esto, me gustó la frase del saliente ministro de transporte, señor Espejo, quien dijo: A los guerreros las batallas lo llaman.
Pero me fui para otro lado. El punto que quería tratar era un largo tour que me tocó dar durante algunos días debido a un cuadro de salud semi grave que sufrí por una ¿inoperancia? ¿negligencia?, en fin, por un problema médico.
El tour me recordó aquellos gags del "Jappening con Ja", de los años ochentas, en que en un avión las azafatas atendían muy distintamente a los pasajeros de primera clase y clase económica. Mientras el pasajero de primera clase ((interpretado por Fernando Alarcón)) ingresaba a un baño con utensilios de mármol, a los pasajeros de clase económica le tocaba ingresar a un baño en que en la puerta de entrada había una señora cobrando $100 pesos por un trozo de papel higiénico. O mientras a primera clase los entretenían con una pantalla de cine para ver películas, a la clase económica los animaban con un show de títeres. O, lo más gracioso, mientras a la primera clase le ofrecían pasteles dietéticos conjuntamente con una gran variedad de delicatesen, a la clase económica le hacían chuparse el dedo y untarlo en un frasco de azúcar para "endulzar" el viaje.
Más o menos así fue mi tour no solicitado pero sí dirigido.
Resulta ser que el viernes 09 de marzo me sometí a una cirugía de extracción de la muela del juicio. El martes 13 ((qué día!!)) voy de urgencia al Centro Médico Integramédica de Providencia, donde se me practicó la cirugía de extracción, y el médico que me atendió me da una pastilla a tomar debido a una inflamación del lado derecho de mi cara. No contento con la solución del médico, voy a otro profesional para tener una segunda opinión y éste me ve tan mal que no hace nada y me deriva directamente a urgencia de la Posta Central porque ahí aplicarán un tratamiento intenso a mi problema ya que presentaba una infección avanzada en toda la cara en forma interna. Me presento en el hospital y sin dudarlo me dejaron hospitalizado. Era mi primera vez.
Por necesidad y por emergencia tuve que quedarme en esa posta para ser atendido. Las malas lenguas siempre han hablado del mal trato que hay en postas y hospitales públicos. Las malas lenguas hablan de despreocupación por parte de los médicos en los servicios públicos. En realidad todo puede ser pero como no andaba en son de ver el lado malo de las cosas es que me quedé hospitalizado esperando y teniendo la confianza en los médicos tratantes.
De partida, el médico que me recibió e hizo el primer informe de ingreso era más pesado que la cresta! Sus primeras palabras fueron el preguntarme por qué estaba en ese hospital y no en el que me correspondía por el sector ¿? Su actitud fue prepotente ¿y saben qué? Todos los médicos del hospital actuaban de la misma forma: prepotencia y arrogancia a rabiar. Se creen dioses, o tal vez, si miramos más profundamente, lo son. Tienen nuestras vidas en sus manos...pobres mortales...
"Sáquese toda la ropa. Quédese como Dios lo trajo al mundo" fueron las palabras de la enfermera para prepararme y subirme a la sala donde me quedaría hospitalizado. Cuarto piso, sala 402, cama 3.
Compartía la sala junto a 5 personas. El de la cama 1 ni idea el por qué estaba ahí pero tenía parches por todo el cuerpo. El de la cama 2 estaba de milagro vivo ya que en Carmen con Av. Matta había sufrido un accidente al chocar contra un auto con su moto. Era su quinto accidente con su regalona. El de la cama 4 tenía el mismo drama que el de la cama 2, con la diferencia que era su tercer accidente motorizado. Según él era el definitivo y se bajaba de la moto. Ambos, el de la cama 2 y el de la cama 4, tenían los mismos problemas: fracturas y problemas en el torax y pulmón.
Al frente se encontraba la cama 5 en donde un viejito apenas podía respirar con tubos por todos lados. En la cama 6 se encontraba un niño de unos 16 años que había sido asaltado y apuñalado en un pulmón en una suerte de venganza pandillera ((él le había pegado anteriormente a los que lo habían asaltado)). La cama 7 se encontraba vacía al momento de mi arribo pero al comenzar la mañana siguiente llegó su ocupante, un tipo que venía mal debido a un balazo recibido en su brazo y una puñalada recibida a un costado. Obviamente llegó con custodia policial pero no para defenderlo sino para declararle, ahí frente a todos nosotros, su derecho de permanecer callado y contactarse con su abogado y que todo lo que diga puede ser usado en su contra y bla bla bla. El tipo tenía 2 orden de arresto pendientes.
He ahí yo, en medio de esos heridos y señores de la sociedad que aún desconozco ((gracias a Dios)).
¿Cómo estaba yo de salud? Tenía la cara imposible. Más deforme no podía estar. Me miraba al espejo y me asustaba. Médicamente tenía una infección con el nombre clínico de flegmón facial. ¿Mortal? Sí.-
El procedimiento en un hospital público es muy especial ya que tipo 10 de la mañana comienza el show de las visitas médicas. Se presentan a realizar revista los médicos especialistas con sus alumnos en práctica. Todos mis vecinos tenían a su especialista tratante y yo nada. Lamentablemente la especialidad que necesitaba ((un maxilofacial)) no se encontraba levantando una piedra por lo que tenía que esperar a que lo llamaran.
El tratamiento que tenía que recibir se estaba llevando a cabo. Ya me habían practicado un scanner y estaba recibiendo penicilina y otros antibióticos por la vena.
Durante todo el día no veo avance en mi recuperación. No como nada durante el día pero se supone que por la vena el suero me alimenta.
Por otro lado, Ángela y mi madre hacen todas las gestiones para que "no me dejen estar" ((ustedes cachan, una madre sufre más que uno y ella sólo quería que me mejorara lo más rápido posible sin mediar costos)). Contratan a un maxilofacial personal para que me vea y me trate. Según él era necesario rajarme la cara ((así de fuerte!!)) para que drene toda la materia acumulada antes de que siga avanzando y me provoque la muerte. Mi madre ya había dado la autorización de la cirugía cuando me acerco a ellas para preguntarles qué hacían en el pasillo a esa hora ((sólo se permitían visitas en la mañana)) y llorando, ahí me cuentan del procedimiento que me iban hacer. Obviamente ((y es mi personalidad)) analicé la situación para ver si era la única opción válida. Bastaron 15 segundos para entender que no era tan necesaria la cirugía ya que el scanner no mostraba nada concreto y hasta ese momento dos médicos que habían visto el scanner durante el día habían coincidido que no se podía concluir nada aún. Pedí que se cancelara la cirugía y se me realizara un nuevo scanner para confirmar o descartar el diagnóstico del médico que me estaba tratando y apunto de rajar. Vuelvo a mi cama tranquilo sabiendo que había evitado tener una marca de por vida en mi fea pero natural cara.
A las pocas horas me dan aviso que me trasladarán a pensionado.
El miércoles 14 lo paso solo en una pieza con baño privado, médico personal y televisión color. A diferencia de la sala común en donde habían 2 televisores personales de bolsillo que tenían dos pacientes, justamente los dos motociclistas.
Como buen centro de atención de salud pública, la disponibilidad del scanner era casi nula por lo que pasó el día sin que se me confirmara nada.
Pero hubo una gran visita en la mañana del día jueves. Despierto cuando una doctora, con aspecto oriental, ingresa a mi sala para ver mi estado. Se presenta y me comenta que es maxilofacial de la Universidad Católica y que me quede tranquilo porque lo mío estaba siendo tratado y que iba a tomar su tiempo en bajar la hinchazón y las molestias. Yo le comento mi caso y además le cuento que mi hermana también tiene el mismo problema y fue hospitalizada en la Clínica de la Universidad Católica y sorpresa la mía cuando me dice que ella estaba atendiendo a mi hermana y que le había comentado de que su hermano estaba en el hospital ((o sea yo)). Todo quedó en familia. Quedé muy tranquilo con la conversación con ella. Además, y no sé si soy muy pero muy prejuicioso, pero al ser de aspecto oriental me dio mucha confianza en sus conocimientos. No sé pero estos chinitos son caperuzos en todo lo que hacen. Si veo un chinito metido en la computación confiaré en que es seco para los computadores. Si veo un chinito como doctor, confiaré en que es seco para la medicina. Así es que confié en la chinita y decidí no realizarme ninguna cirugía hasta nuevo aviso.
Durante toda la mañana tuve visitas médicas enviadas por mi familia. Todos coincidían en que tenía que estar tranquilo.
El horario de las visitas, a diferencia de las salas comunes, era más prolongado.
Todo el día me tenían con antibióticos a la vena. Estaba bien cuidado. Todo estaba bien salvo un detalle: el médico contratado insistía en la cirugía. Afortunadamente mi doctor me visitaría en la tarde por lo que decidimos durante el día, sin mediar presión, solicitar traslado a la Clínica de la Universidad Católica. La solicitud debía hacerla el médico tratante quien realizó el informe e incluyó en él la frase "la familia se opone a cirugía".
¿Alguien vio la película Sin Salida con Jack Niholson? ((Excelente película clásica)) Pero ese mismo día jueves en la noche debo realizar el traslado a la Clínica Universidad Católica de San Carlos de Apoquindo. No me encontraba preparado con la ropa asi es que salgo del hospital sólo con pijama y pantufla y la vía conectada en el brazo, como si me estuviera arrancando del hospital. A las 10 de la noche llego a la clínica y ya puedo descansar mentalmente dado que me encontraba en las mejores manos, al menos por el costo involucrado se daba cuenta de eso.
Realmente no era una sala de otro mundo la de la clínica pero sí era de lujo comparado con el hospital. Primeramente la cama era totalmente eléctrica. Con botones a sus costados podía moverla a mi entero gusto. En segundo lugar el televisor no era común y corriente dado que colgaba de la pared un televisor lcd de unas 29 pulgadas con tv cable. Pero lo mejor de todo era que contaba con un sistema de aire acondicionado que me hacía sentir extraño al saber que afuera había 30 o más grados de temperatura y uno ahí estaba fresquito como lechuga. ¿De la comida? Ni hablar. No podía comer ni ganas tenía de hacerlo tampoco pero bastaron 3 días para empezar a saborear la mano de la clínica. Todas las mañanas me visitaba la nutricionista para consultarme qué quería comer, sólo el último día pude pedir algo a tono y elegí fetuccini con crema y pollo picado.
¿De los costos? Hay mucha diferencia. Por la sala común me pidieron 40 lukas el día. Por la sala y baño privado en pensionado pidieron 80 lukas el día. Por la sala y baño privado, con todos los lujos incluidos, en la Clínica pidieron 250 lukas por día. Sólo hablo por sala y no por exámenes, tratamiento, médicos, etc.
Fue una semana de travesía. Mi hermana, quien se hizo el mismo tratamiento, con el mismo médico, el mismo día que yo, tuvo mejor suerte y su gravedad fue más leve que lo mío siendo dada de alta al segundo día.
Hice un pequeño tour por distintas realidades en una misma sociedad. Tengo la suerte de contar con el apoyo económico necesario para haber realizado esta travesía pero no obstante eso quisiera dejar en claro que no fue tan feo lo vivido durante mi permanencia en el hospital. Quizás la arrogancia de los médicos les juegue en contra pero sin duda que los pacientes están en buenas manos durante todo el día, con distintos médicos provenientes de distintas universidades quienes dan todos sus puntos de vista obteniendo el paciente hasta 3 opiniones profesionales.
Las instalaciones son muy decentes y aquí sumo mi conocimiento en terreno con el Hospital San José el cual también tiene buena infraestuctura. El personal, en su mayoría, tiene una vocación de servicio increíble que hace agradable la estadía. Quizás el único detalle a criticar ((y tal vez no se entienda mi punto de vista)) es que no cuenten con los medicamentos necesarios en algunos casos pero creo que el motivo radica en que los cobros son muy bajos para quienes pueden pagar un poco más. Por ejemplo, un frasco de penicilina lo cobran a 200 pesos!! Casi al costo!!Tendrán sus motivos pero sin duda este es uno de los principales motivos del por qué no cuentan con los medicamentos suficientes al requerirlos.
No quiero criticar el sistema de salud pero dicen las malas lenguas que el Plan Auge está funcionando, y bien.
No quiero criticar a los socialistas con pinta de comunistas pero a falta de shows están organizando una reunión musical entre varios grupos para protestar con la indecente salud en Chile...
No quiero criticar pero ¿las entradas serán a beneficio de algún centro médico? O ¿cobrarán como entrada algún utensilio médico o medicamento?
En pedir no hay engaño.
Finalmente quisiera acotar algo. Mi familia es muy creyente y todas esas cosas que involucran la fe pero lo único que agradezco es a los médicos tratantes y a mi capacidad de razonar porque de otra forma me hubiesen encomendado a Dios y me hubiesen autorizado la cirugía sin siquiera analizar el tema en forma racional.
Resulta paradójico decir "lo que dios quiera" y no razonar en las consecuencias de los actos. Sé lo que es la fe cristiana pero gracias a mi dios que me di cuenta que el dios de mi familia estaba durmiendo o estaba mal aconsejando, si es que lo estaba haciendo...
¿Lucha de dioses? Naaaa... es sólo una forma tonta de ver de la vida y echarle la culpa a alguien.


referente a tus palabras para el transantoago... estoy de acuerdo contigo, ademas de q me parece un chiste mal contado. va a mejorar, espero.
salu2 (Comment this)