I Love Transantiago!!
Juas!! parece que estoy cayendo en una contradicción o estoy alucinando pero es cierto, i love Transantiago.
Digamos que no fue el mejor comienzo pero se veía venir y todos estábamos conscientes ((hasta Zamorano)) de los inconvenientes, de las quejas y demoras.
Ver las calles sin congestión de amarillas no tiene precio.
Conducir un auto sin asesinos en la vía no tiene precio.
Usar microbuses sin temer un choque no tiene precio.
Viajar sin temer ser asaltado por vendedores ambulantes no tiene precio.

Lo único que no comparto hasta ahora ha sido la falta de mano dura por parte del gobierno para con los empresarios y ese lindo afán de boicotear el sistema ((Eso de falta de buses o poca frecuencia en los reccorridos es un suave olor a boicot pero sólo eso por ahora...)).
Hay que tener en mente el siguiente nombre: Manuel Navarrete. Él es uno de los líderes empresarios de las ex micros amarillas ((el otro era Marinakis pero que se bajó)) que más complicaciones ha tenido en la puesta en marcha del sistema. Las zonas que los buses de su empresa deben cubrir han sido los más deficientes.
Para los de mala memoria es bueno recordar que este señor fue el impulsor del bloqueo metropolitano con micros a comienzos del año 2000 durante la presidencia de Lagos lo que le valió un par de días en cana ya que se le aplicó la Ley de Seguridad de Estado. Que no sea extraño que en un futuro muy cercano siga destacando por ineficiencia empresarial...Y después se quejan cuando el ministro del interior va a buscar empresarios europeos para que vengan a ganar dinero...
Hablemos que regularmente solemos hacer las cosas a la chilena y en el camino arreglamos la carga. Somos animales de costumbre y de aquí a unas semanas más todo será normal o un poquito más de lo que es hasta ahora.
El Transantiago es un bonito método para vivir y convivir mejor. Muchos lo critican porque les modificó su vida pero habemos muchos que recién nos estamos acomodando a la ciudad por lo que no es tan grave el cambio. Muchos otros alegan porque ahora tendrán que caminar más pero hay otros tantos que están contentos porque caminarán menos...En fin, ya habrá otra entrada en que me refiera al "bien mayor y el mal menor".-
Hay que ser justos y hacer un análisis crítico del sistema, es por eso que es buen método aplicar los pros y contras de las nuevas condiciones del transporte capitalino.-
PROS
- Aunque todavía la gente no lo vislumbre un gran punto a favor es el orden en la logística del transporte público. Siempre será perfectible-
- Mayor seguridad en los microbuses dado que muchos de ellos tienen un sistema de bloqueo en las puertas que sólo le permite poner marcha con las puertas cerradas. Además la velocidad máxima será respetada ((60km/hr y no 90km/hr como lo era con las amarillas)).-
- No se permitirán vendedores ambulantes ((Es una de mis favoritas ya que era un nido de delincuentes disfrazados de gente humilde...lo siento mucho pero vi de todo durante mis años de usuario de micros. No eran todos iguales pero hay que cortar por lo sano)).-
- Buses más modernos y limpios que implican mejor calidad de vida y menor índices de contaminación.-
- Menor cantidad de buses en las calles logrando contribuir en el alivio de congestión ((es increíble ver Independencia, Recoleta o la misma Alameda como si fuera un día de huelga del transporte)).-
- Los automovilistas tendremos mejor calidad de manejo por las calles principales teniendo como compañeros de rutas a conductores profesionales que respetan las leyes del tránsito y las normas de buenas costumbres.-
- Mejor trato hacia los estudiantes y los ciudadanos en general.-
- Los buses no contarán con radio por lo que las cumbias a todo volumen y las aceleradas serán cosas del pasado.-
- Aunque aún no se cumple, el nuevo sistema promete olvidar la gente colgando de los buses o ir como borregos apretados en horas puntas.-
CONTRAS
- No toda la flota de buses en el Transantiago es nueva ya que se utilizó los mismos microbuses amarillos dentro de sus filas
- Los mismos conductores de las micros amarillas se subieron al Transantiago y a muchos de ellos les será difícil sacarse el "chip" de "asesinos en la ruta" y el instinto los llevará a correr y tirar la micro encima de los particulares... ((prejuicioso al fin y al cabo)).-
- Los costos, aunque es muy variable, pueden ser superior al antiguo transporte para quienes se dirijan al centro o alguna zona fuera de su sector.
- Se dejará una parte de la cultura urbana a un lado con la prohibición de publicitar frases como "Dios es mi copiloto".-
Quizás hayan otros puntos en contra pero por ahora no me acuerdo.-
Punto aparte es la nostalgia y esa linda manera de ser parte de un cambio cultural y social.
Ya fui partícipe de la desaparación de aquellas micros multicolores que recorrían todo Santiago a mitad de los noventas con sus nombres tan particulares para ser reemplazadas por las otroras micros amarillas. Resuenan en mi mente nombres como:
Central Ovalle - Matadero Palma - Canal San Carlos - Villa Naciones Unidas - Pila Cementario - Pedro de Valdivia - Circunvalación Américo Vespucio - El Golf Matucana - Ovalle Negrete - Bilbao Lo Franco - Carrascal Santa Julia - Tropezón - Av. Lib. Bernardo O´Higgins, ¿alguna otra clásica que se me olvide?
Demás está recordar los adornos y frases tan típicas en cada habitáculo. Psicológicamente se entiende y se explica el por qué los choferes "enchulan" tanto sus vehículos debido a que los consideran como su hogar y una pertenencia muy personal ((pasaban más de 14 horas diarias trabajando)), es por eso su dedicación en maquillar su espacio.-
Los adhesivos de Mickey y toda la zaga Disney era una obligación. El lagarto Juancho también lo era. Para los ochenteros era repetido ver a Smile con su carita amarilla sonriendo como para una foto. O la familia de patitos, desde el mayor al menor. O las frases célebres como "No por favor, sin aceite no" mientras un tornillo perseguía una tuerca. O la famosa sigla mecánica de fondo rojo y letras blancas de "STP" o la de letras doradas y fondo negro de "John Player Special" ((nunca supe quién cresta era ese tipo...)).-
Nostalgia tras nostalgia que indica que nos vamos ((o que me voy)) poniendo viejo y que hay que darle paso a las nuevas generaciones.
El día de mañana los pingüinos actuales extrañarán lo que hoy critican como un mal sistema de transporte y recordarán lo rústico que era comparado con lo que les depara el futuro...
El Transantiago se puso en marcha y sólo hay que quererlo y amarlo. No faltarán los criticones que sólo ven la mitad del vaso vacío, pero hay que tener presente que es muy bueno que así sea pues si los perros ladran es porque se está avanzando.
Con más frecuencias, y reparando las deficiencias técnicas en el Transantiago, la nueva cara de Santiago lucirá como aquella ciudad que todos queremos tener ad portas del bicentenario.
Una cuota de humor mientras esperamos que se perfeccione el sistema no le viene mal a nadie...





AL principio tod ose critica fuertemente, como yo también lo hice, pero después uno va dandose cuenta que no todo es tan malo. Para nada es mala la critica y de hehco es debida, con razón, porque yo tampoco le veía mucho futuro a este metodo, pero es uno a largo plazo que ya va sosteniendo colores sanos y un orden querido. De a pcoo se va a purtando todo y ya nos vamos en una metro larga con la tarjeta que nso lleva directamente al futuro.
Saludos! (Comment this)