Vive en Cuba un negrito menos

No sé cómo iniciar este post porque estoy en la duda de si lo hago en forma irónica o me pongo tonto grave. Vamos a lo que salga…
Mientras todo Chile está pendiente de lo que pasa y no pasa en el Festival de Viña del Mar, el resto del mundo latino también está pendiente de lo que sucede en nuestra Quinta Región, más precisamente en la ciudad de Valparaíso, porque la próxima semana se celebrará el V Congreso Internacional de la Lengua Española. Y cuando digo ‘el mundo latino’ es textual porque sin querer queriendo este evento tomó ribetes políticos a nivel mundial debido a que Cuba es uno de los países que no asistirán a este congreso por una simple razón: No quieren aprender a entender lo que el resto del mundo les dice en un claro español: denle libertad a su pueblo.
Ok. Hasta aquí conté el final de una truculenta historia que tiene su epicentro por estos días en la isla caribeña. Libertad de expresión, democracia, dictadura, tortura, conciencia, son sólo algunas palabras que mis amigos cubanos no se atrevieron a escuchar en el Congreso y optaron por ahorrar combustible. Pero no crean que la cosa es así de simple. No es “no queremos ir y punto”. No. La historia truculenta tiene más importancia de lo que se le ha dado aquí en Chile y por eso me permito comentarla lo más simple posible.
Hay que partir entendiendo la mentalidad de la dictadura cubana. Por ejemplo, los cubanitos no pueden hacer lo que uno considera como un derecho fundamental y algo tan trivial: viajar libremente hasta donde los recursos alcancen. Ellos no tan sólo tienen que tener recurso económico para darse ese gustito sino que además deben pedirle permiso a su papá Estado para salir de su país y papá Estado debe revisar todos los antecedentes para permitir o negar su permiso. Por ejemplo, si la persona quiere salir por vacaciones no lo podrá hacer sin el consentimiento de la familia Castro y denlo por seguro que será negado el permiso si el solicitante no tiene motivos suficientes como para volver. Pero bueno, personalmente dentro de mis blogs favoritos existe uno de una chica cubana que, sin exagerar, es para mí el mejor blog del mundo. Su nombre es Generación Y y su autora es Yoani Sánchez. ¿Por qué es el mejor blog del mundo? Porque sencillamente representa la esencia de la razón de ser de una bitácora. En él Yoaní cuenta sus vivencias personales en un país que le es adverso. Ella es la voz de los sin voz. Ella es el personaje cubano más influyente en la actualidad y líder indiscutido de la lucha por la justicia social y la libertad en Cuba. Es un simple pero emocionante blog en nuestro idioma de una mujer luchadora.
¿Qué tiene que ver esto con el Congreso en Valparaíso? Bueno, para allá voy…
Yoaní es filóloga, o sea es estudiosa de las lenguas. Obviamente es un motivo suficiente para visitarnos y asistir al Congreso de la Lengua Española, pero como dije anteriormente, en Cuba nadie sale sin el permiso de papá Castro y me acabo de enterar de que, a pesar de tener la autorización del gobierno chileno, no tendremos la visita de Yoaní porque la dictadura de Raúl Castro determinó que no autorizarán la venida de académicos cubanos porque se iba a prestar para manifestaciones políticas. Hasta aquí todo normal para la mentalidad comunista porque no sería la primera vez que niegan una salida a Yoaní.
Pero hay un hecho acontecido el día martes que le da un tono distinto a esta noticia. Para los que están muy concentrados en el Festival de Viña y poco saben de lo que sucede en el mundo, les informaré el qué es noticia mundial a nivel de Derechos Humanos (esa tonta frase prostituida por…los comunistas).
Resulta ser que hace unos 7 años la dictadura de Castro sometió a proceso a un grupo de disidentes acusándolos de “actividades conspirativas para estados extranjeros”. No tengo idea si fueron sometidos en forma justa o no, pero lo que importa es que dentro de todos ellos también estaba un individuo que poco y nada tenía que ver con política. Su nombre era Orlando Zapata, un negro cubano sin mayor importancia… Y no es que lo diga yo sino que era tan insignificante el personaje éste que hace casi 3 meses se aferró a una huelga de hambre en la cárcel y ninguna autoridad de salud movió un solo dedo. Para felicidad de la dictadura de Castro, desde el día martes tendrá una boca menos que alimentar porque nuestro negrito se fue al cielo oscuro. (Para la anécdota: fue condenado a 3 años por desorden público y desobediencia pero comenzó a sumar más años de condenas por diversas razones conductuales llegando a completar un total de alrededor 30 años). El único delito cometido por este negro fue no haber tenido el coeficiente intelectual al nivel de un comunista…
Ustedes se preguntarán el por qué realizaba la huelga de hambre, sospecharán que era para obtener la libertad o cosas similares….pero no, el motivo de la huelga era porque simplemente quería mejor trato ya que según él en la cárcel era agredido y torturado constantemente por los guardias. Lo relevante de esto es que quedó demostrado que la salud en Cuba no está pasando por su mejor momento porque no fueron capaces de advertir que una persona necesita comer para no morirse, y los médicos cubanos no fueron capaces de darse cuenta del estado de salud grave del prisionero. Más allá de un negro más o un negro menos, lo importante es que las autoridades cubanas deben preparar mejor a sus doctores para que identifiquen mejor el momento en que hay que someter a los enfermos a tratamientos obligatorios para que no se mueran.
Ahora, la noticia mundial no es que haya muerto un negro, porque eso da lo mismo, sino que lo importante de esto es que este personaje se le ocurrió morir justo cuando el presidente Lula da Silva estaba pisando tierra cubana, justo cuando el resto de presos políticos (¿alguien escuchó esa frase durante nuestra dictadura?) hacía llegar una carta al presidente brasileño para que intercediera por su libertad, y justo cuando Yoaní tenía que venir a Chile. Bueno, Lula no dijo ni pío (no hay cuidado ni novedad, a Lula se les mueren negros todos los días en sus fabelas), Yoaní no se podía quedar callada y mantuvo atención a todos los movimientos del suceso y, finalmente, el mundo despertó y se dio cuenta que algo raro pasa al sur de Estados Unidos.
Aquí obviamente viene el tema de la moral política. El saber qué opinarán los socialistas y comunistas unidos de Chile que siempre han negado el atropello a los Derechos Humanos en Cuba. Seguramente dirán lo mismo que yo: “es un negro menos nada más”. O tal vez digan: “Era un contrarevolucionario que lo mató la CIA”. Poco me importa lo que digan porque lo importante es saber qué dirán los otros, el resto. Porque hay una frase que escuché en una serie de TV hace unos días y me gustó: “El mal sólo gana cuando los que hacen el bien no son suficientes“, y claramente no son los mismos de siempre los llamados a darnos cátedra de libertad de expresión o respeto a los derechos humanos porque por más negro que haya sido era también un ser humano….creo yo, no?
Yoaní seguirá escribiendo en su blog. Cuba seguirá viviendo de falsas realidades pintadas por su dictadura (Granma, principal medio de Cuba, no dedica ni una línea a esta noticia…y ningún otro medio). Esta semana murió un negro más en la isla y hay cosas más importantes de qué hablar.
En Chile tenemos nuestro propio Festival que nos mantiene aislado de las cosas insignificantes. Lo único que lamento de todo esto es que Yoaní no podrá venir a Chile y ciertamente la estaba esperando…pero ya tendrá nuevos anuncios que ofrecernos porque, como dijo ella misma, esto no se va a quedar así…aunque haya empezado en forma divertida.













